GASTRONOMÍA DE CÁCERES

RUTA DEL PIMENTÓN

Conjunto de pimientos pimentoneros
Embutidos y pimentón de a Vera

Navalmoral de la Mata - Madrigal de la Vera - Villanueva de la Vera

Valverde de la Vera - Losar de la Vera - Garganta la Olla - Jaraíz de la Vera

 Jarandilla de la Vera - Cuacos de Yuste - Pasarón de la Vera

   Esta ruta recorre los caminos de un producto netamente extremeño. No en balde la historia recoge su nacimiento en estas tierras.

 

   El pimiento llega a España de la mano de Cristóbal Colón que, junto con otros frutos, se lo ofrece a los Reyes Católicos en el Monasterio de Guadalupe. Los monjes, a la vista de sus bondades gastronómicas, no olvidemos que Guadalupe era la cuna de la mejor cocina conventual de España, lo distribuyen y difunden por otros conventos, siendo los Jerónimos del Monasterio de Yuste los primeros en desecar el pimiento y utilizarlo como conservante.

 

   Así el pimentón está ligado a la Vera, una comarca privilegiada por la naturaleza, regada por el río Tiétar que la atraviesa, por torrentes y gargantas y cuyo microclima permite que, junto a espléndidos bosques, florezcan fértiles vegas.

 

   El pimiento para pimentón inicia su cultivo en Marzo, en semilleros en los que permanece hasta Mayo, en que se procede a su trasplante en terrenos preparados en terrazas. Los pimientos son de tres tipos: Dulce, agridulce y picante. En Octubre se procede a la recolección que se efectúa a mano, seleccionando los frutos en perfecto estado de maduración.

 

   Los pimientos se someten al proceso de secado tradicional de la Vera, en un hogar de leña de roble o encina, siendo volteados a mano hasta conseguir el punto idóneo de secado, que confiere al pimentón sus tres características esenciales: Aroma, sabor y estabilidad de color. Posteriormente, en las industrias transformadoras, se procede a la molienda en molinos de piedra hasta conseguir un polvo rojo, fino y uniforme de cuya óptima calidad y pureza responde la Denominación de Origen Pimentón de la Vera.

 

   El pimentón es un elemento esencial de la cocina tradicional extremeña y un condimento y conservante maravillosos de nuestras chacinas. Su aplicación al tratamiento de la chacina fue tan importante que durante mucho tiempo, y dada la importancia de la matanza en la economía tradicional de estas tierras, se le llamó "el oro rojo".

 

   La ruta del Pimentón está salpicada de recetas, donde el toque mágico de su personalidad y diferencias lo marca su empleo. Así, la cocina del cordero y del cabrito tan propia de la Vera, se distingue de otras zonas extremeñas por el uso del pimentón en todos sus guisos: "El cordero sansero", la "Caldereta verata", el "Frite al modo de la Vera", "Los torteruelos" o las "Piernas al horno".

 

   Además, la ruta es muy rica en recetas de la huerta como las ensaladas de pimientos, en mil formas y gustos. "Las habas frescas en caldereta" de Navalmoral, "Las habas peludas con arroz" de Jaraíz de la Vera, las "Patatas aborregás" de Madrigal y "El zorongollo" en toda la ruta.

 

   En Cuacos de Yuste, la cocina monacal sigue viviendo en todo su esplendor: "El bacalao al estilo del Monasterio", los "Huevos de vigilia" o la "Trucha en salsa de almendras". En Jarandilla tienen fama sus "Sopas de patata", su "Cabrito" y los "Revueltos de setas".

 

   Los postres de la zona son: "La Badila" (unas natillas) y "Los Cochones" (castañas dulces)

 

BACALAO MONACAL

 Para 4 personas

 800 gr. de bacalao cortado en 4 trozos

 300 gr. de patatas

 400 gr. de espinacas

 4 dientes de ajo

 1/2 dl. de aceite

 4 cucharadas de caldo

 1 cucharada de leche

 30 gr. de harina

 2 huevos duros

 Sal

 Pimentón de La Vera

     Las espinacas se cortan y se lavan, luego se cuecen en agua y sal, se escurren y se comprimen con las manos.

 Los huevos duros se cortan en gruesas rodajas. Los ajos se pelan y se machacan en el mortero, añadiendoles una pizca de sal y unas gotas de aceite y se aclara el majado con la leche.

 Las patatas se pelan y se parten en ruedas no muy finas, se sazonan y se fríen con la mitad del aceite.

 El bacalao se pasa por harina y se fríe con el resto del aceite.

 Se colocan las patatas en una cazuela de tierra, encima de ellas se disponen los trozos de bacalao, regandose ambas cosas con el aceite en que se ha frito el bacalao. Se le añade el caldo.

 En el mismo aceite y utensilio donde se han frito las patatas se saltean las espinacas, se añade al final un poco de Pimentón de la Vera. Se pone encima del bacalao y se cubre todo con las arandelas de los huevos duros y se esparce el majado por encima.

 Finalmente, se introduce en el horno, que deberá marchar con suavidad y se termina de cocer durante unos diez minutos.

HABAS A LA HORTELANA

 1 Kg. de habas desgranadas

 120 gr. de tocino

 4 alcachofas

 30 gr. de manteca

 2 lechugas

 5 cebollas tiernas

 3/4 l. de caldo

 Harina, perejil, sal, pimienta

 Pimentón de La Vera

   Se escogen unas habas muy tiernas y se desgranan. Se cortan las hojas externas y más duras de las alcachofas y se cortan en cuatro trozos. Se pican las lechugas. Se corta el tocino en pedacitos y se quita lo verde de las cebollas.

   En una cacerola se pone a derretir la manteca y el tocino. Se fríe éste un poco y se añaden las habas, la lechuga, las alcachofas y la sal. Se deja rehogar unos minutos, al cabo de los cuales se tapa y se deja cocer 15 minutos más, moviendo de vez en cuando la cacerola, pero sin destaparla. Se añade la harina, el perejil, la pimienta y el pimentón. Se deja cocer todo unos cuarenta minutos, hasta que estén tiernas las habas.

HUEVOS FRITOS CON MIGAS

 6 huevos

 250 Gr. de pan

 2 dientes de ajo

 9 cucharadas de aceite

 Pimentón de La Vera

   En una fuente honda se pica el pan con los dedos, a pedacitos, se rocía de agua salada y se tapa unas dos horas.

 En una sartén se pone el aceite a calentar. Se fríen los huevos y se reservan. Se fríen los ajos. Cuando están muy tostados, se sacan y se echan las migas preparadas. Se dejan freir moviendolas constantemente para que no se agarren, y cuando estén sueltas y muy doradas se ponen en el centro de una fuente en montículo y alrededor, en corona, los huevos fritos. Se esparce sobre ellos un poco de pimentón

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