NUESTRAS SETAS: CONSERVACIÓN Y RECETAS

Tipos de setas

Conservación de las setas

Recetas con setas

Aparece preferentemente en bosques de pino tras un incendio
Tarro con setas conservadas en aceite
Recipiente con setas preparadas

Todos los años, y preferentemente en otoño, montes y prados reciben la ansiosa visita de los seteros. Algunos, simplemente por entretenerse y disfrutar de un día de campo, otros, por recoger una buena cantidad de setas para poder disfrutar de ellas a lo largo del año. Los jubilados y los parados lo tienen más fácil, aprovechan los días de labor para la recolecta, pero aun así, siempre nos quedan a los domingueros los suficientes ejemplares para satisfacer nuestra afición.

 

Algunos seteros se conforman con poco, sólo cogen níscalos en los pinares más cercanos a su residencia. Otros, un poco más ambiciosos, cogen también la preciada seta de cardo, que como sabrán, es de pradera. Los más avezados, con muchos años de recogida de setas a sus espaldas, como mucho pueden coger de 10 a 15 tipos distintos. Si todos nos ciñeramos a esas setas que conocemos y respetaramos las demás, el daño ambiental que provocaríamos sería mínimo. Sin embargo, la falta de sentido común de algunas personas, al destruir todas las setas desconocidas que encuentran a su paso, puede provocar la desaparición de algunas especies y priva de ellas a otros seteros que sí las conocen.

 

Antes de seguir adelante me gustaría aclarar algunos términos que no están muy claros. Por ejemplo: ¿Qué diferencia hay entre hongo y seta?

 

-El hongo es la planta subterránea, que se desarrolla en forma de hilos vegetales (micelio) y que es la misma de un año para otro, por eso salen siempre setas en los mismos lugares.

 

-La seta es el fruto de esa planta y de ésta salen las esporas o semillas que darán lugar a nuevos hongos o plantas subterráneas.

 

Hay una serie de creencias populares falsas que es conveniente desechar:

 

Una seta no es venenosa porque un erizo en celo o cualquier otro bicho la haya meado. Es venenosa porque contiene en su composición ciertas sustancias venenosas para nosotros, propias de su especie botánica.

No hay ningún método fiable para esclarecer si una seta es venenosa o no. Ni hervirla con plata o vinagre ni comprobar si tiene mordeduras de bichos. Tampoco es nada conveniente ir con un manual, porque en las fotos, muchas son parecidas. Hay un método fiable. Es reconocer esa especie botánica diferenciandola de todas las demás. ¿y cómo se hace eso, me preguntarán ustedes? Muy fácil: Con un buen aprendizaje. Las primeras salidas se harán con un setero experto. Se empezará cogiendo sólo un tipo de seta, siempre requiriendo el visto bueno del maestro. Poco a poco serán capaces de identificar una seta, aunque su forma o color no siempre sean idénticos. Comprenderán una cosa muy importante, que cada especie tiene su hábitat y que fuera de ese hábitat esa seta no puede vivir. Por ejemplo: Estoy en una pradera, miro a mi alrededor y veo plantas secas de cardo corredor (cardillo) y también veo una seta que parece de cardo. Esta seta tiene un 100 % de posibilidades de ser de cardo. Ahora estoy en un pinar y veo una seta que parece de cardo. Esta seta tiene un 0 % de posibilidades de ser de cardo. No es su hábitat. No puede ser de cardo. Este es el peligro cuando un dominguero pide a su vecino que le separe las setas buenas de las malas, sin saber éste último dónde las ha cogido.

 

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