La Ruta de las Cigüeñas
Cigüeñas a punto de copular
Cigüeña en vuelo con material para el nido
Machar el ajo se llama en Extremadura al sonido que emite la cigüeña

   La cigüeña desde siempre ha sido precursora del buen tiempo y ave de buen agüero. Símbolo del nacimiento de nuestros hijos y ejemplo de la felicidad conyugal.

Febrero es el mes de mayor actividad de la cigüeña. Tras su regreso y una vez iniciadas las nupcias, es el momento de restaurar el viejo nido. Comienza un continuo ir y venir con aporte de materiales. Todo es bueno para este fin.., incluso las bolsas de plástico. Esta actividad, año tras año, hace que algunos nidos lleguen a superar los 500 Kg. de peso.

 

   Ya se ha adecentado el nido, ahora hay que pensar en la procreación. Las cópulas se suceden con relativa frecuencia y llegamos así a la puesta de huevos. De 2 a 4, normalmente. Tras unos 31 días de incubación en los que se alternan los dos miembros, se produce la eclosión de los pollos, con la consiguiente obligación de los progenitores de alimentarlos y protegerlos, labor que es realizada a partes iguales.

 

   En Primavera el cielo de todos los pueblos extremeños se llena de vida. Arriba, sobre nuestras cabezas, vuelan, raudos, aviones y golondrinas. Un poco más lejos, en los campos, cerca de sus nidos en forma de iglú, vuela el vencejo. Sobre los tejados se ven los gorriones y los tordos. Y desde los sitios más altos nos llega un extraño sonido: Es el croquear de las cigüeñas. Están «machando el ajo», como dicen los lugareños, por la similitud del sonido al que se produce cuando se hace el gazpacho, el plato extremeño por excelencia.

 

   En el mes de Agosto, una vez disfrutada la Primavera y el Verano, toda la familia inicia el vuelo migratorio hacia su residencia de invierno en el Norte de África, o incluso más abajo tras el desierto del Sahara. Pero no todas. En los últimos años se ha observado, aparte de un aumento muy significativo de su población, otro hecho muy curioso: El 30 % del número total de cigüeñas no emigra. Esto sólo puede tener una explicación: Encuentran comida en invierno. Efectivamente, al pasar cerca de algunos vertederos, llama la atención el gran número de cigüeñas que se encuentran en el lugar. Aquí encuentran restos de comida y mantienen a raya las poblaciones de ratas y ratones.

 

   Toda Extremadura es tierra de cigüeñas, sin embargo, hay lugares en los que su presencia es mayor. Tal es el caso, por ejemplo, de El Gordo, que tiene por sobrenombre: "El pueblo de las cigüeñas", o Bohonal de Ibor, en la comarca de los Ibores, camino de Guadalupe

 

Mapa de Extremadura

El Gordo

Comarca de los Ibores

La vera y el Valle del Tiétar

Parque Natural de Monfragüe

Plasencia y su comarca

Trujillo y su comarca

Cáceres y su comarca

Alcántara y su comarca

Mérida y su comarca

Parque Natural de Cornalvo

Las Dehesas

Zafra y su comarca

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