Comarca de La Vera
ARTESANÍA
 La Vera ha sido una comarca eminentemente agrícola y ganadera. Mejorar la calidad de vida de estos pueblos, tal vez fue el objetivo de muchos antepasados veratos, que comenzaron a elaborar vasijas, a tallar la madera o a bordar el calzado. Hoy, las manos de algunos de ellos se convierten en arte al realizar sus trabajos artesanales. Cerámica de La Vera Desde la Prehistoria, la industria de la Cerámica ha sido muy importante en Extremadura, y en particular en La Vera, donde se han encontrado vestigios muy antiguos. La conocida Finca de San Marcos, en las inmediaciones de Jaraíz de la Vera, donde aún pueden encontrarse restos de cerámica celta, o los objetos de alfarería tartesia encontrados en Villanueva de la Vera son muestra de ello. La cerámica en La Vera tuvo, hasta hace poco, un carácter fundamentalmente utilitario. Hoy, sin embargo, predomina el decorativo, pese a que en general se continúan realizando los enseres típicos del hogar. Avelino y Angie Silex Hititas Jim-Lab Avelino y Angie Avelino y Angie trabajan la Cerámica en su Casa Taller de Madrigal de la Vera desde el año 1987. Sus piezas (vasijas, platos, esculturas, cuadros, murales, etc.) están realizadas con la técnica del torno, de placas y churros. Las materias primas que utilizan son el barro rojo, barro refractario y gres a los que una vez repasados y bizcochados o cocidos, se les aplica diferentes esmaltes y engobes que ellos mismos preparan a partir de óxidos metálicos y minerales, a la espera de una cocción final al horno. El resultado son piezas de cerámica artística y creativa, con interesantes reflejos y texturas, que ya se han convertido en su sello personal. No en vano, Avelino y Angie han obtenido varios premios por su obra en distintos concursos y certámenes, como el Primer Premio del Concurso Nacional de Cerámica y Vidrio (Mérida, 1987), el Primer Premio de Artesanía "Villa de Avilés" (Asturias-1990), el Primer Premio del Concurso de Artesanía de la Junta de Extremadura (1994), o el Segundo Premio del Concurso de Artesanía "Villa de Guadalupe (1996), además de varios accesits.
 Cerámica Talla de Madera  Zapatería Artesana Instrumentos Musicales Forja  Artesanía Textil Miniaturas
Silex Manuel y María José elaboran, en su taller de Villanueva de la Vera, botellas, murales, jarrones, lámparas, platos, esculturas, abanicos y objetos decorativos, a partir de barro rojo, cocido a 1000º, y de barros refractarios, cocidos a 1200º, barros trabajados con las técnicas del torno, del modelado o de planchas. Una vez que han pasado las piezas por el torno, las modelan y decoran a mano con distintas técnicas, para después bizcocharlas en una primera cocción. Por último, les aplican esmaltes y engobes preparados por ellos mismos, a base de cobre, estaño, plata, sílice, cuarzo o magnesio, dando como resultado una cerámica de vivos reflejos, en unos casos, y de atractivas texturas, en otros. Aunque esta pareja de ceramistas es fundamentalmente autodidacta, destaca su formación en Estudios de Esmaltes, con Lucett godart, y en Cocciones de Reflejos Cerámicos, con Manuel Keller, habiendo participado en muchas de las ferias nacionales de Cerámica y Artesanía.
Hititas Margarita González realiza en su Casa-Taller de Jaraíz de la Vera, piezas de cerámica y cestería tradicional de castaño. Como ceramista, dirige el Taller HITITAS desde 1994, donde realiza objetos decorativos, vasijas y murales, bien sean esmaltados, o bien utilizando técnicas de bruñido, de Rakú, etc..., consiguiendo unas texturas muy naturales, ya que trabaja barros reciclados, a los que añade retoques metálicos. Su obra se vio recompensada al obtener el Primer Premio en la IV Edición de "Guadarte" (1998), celebrado en el Parador Nacional de Guadalupe, con la obra "Vida y Muerte de Federico García Lorca", obra modelada en terracota. En cuanto a sus trabajos de cestería tradicional, realiza banastas y cestas de diversos tamaños con láminas de castaño, previamente preparadas y después trenzadas, objetos estos que pueden ser utilizados bien para la recolección de productos frutales y de huerta (cerezas, higos o aceitunas, por ejemplo), bien para uso doméstico o decorativo. Además, esta artesana destaca por realizar, desde hace ya algunos años, una importante labor docente, impartiendo numerosos talleres por toda la geografía extremeña. Jim-Lab La cerámica de Jim-Lab, creada a caballo entre sus talleres de Collado de la vera y Plasencia, se caracteriza por ser rústica y naturalista. Elabora sus piezas con diferentes barros, especialmente terracotas y gres, barros que trabaja con la técnica del churro y del torno, para posteriormente cocerlos en horno de gas. Una segunda cocción, realizada con la técnica del Rakú, consistente en una reducción con serrín, produce en sus vasijas y objetos decorativos un ennegrecimiento y unos efectos espontáneos, que definen su estilo personal. Como remate final, acopla a sus piezas raíces y remaches metálicos reciclados, dando así un carácter ancestral a su cerámica.
 Talla en Madera El uso de la madera en La Vera nos remonta a tiempos muy antiguos. Desde los entramados de las viviendas, junto a las puertas y ventanas, pasando por los enseres propios del hogar, hasta los elementos decorativos o instrumentales, la madera ha tenido una presencia imprescindible en La Vera. El trabajo de carpintería, bien sea en su dedicación al torno, la ebanistería, la talla o la denominada carpintería fina, tuvo y aún mantiene una amplia representación en La Vera. En esta labor artesanal de utilización de la madera participaron en muchas ocasiones los pastores que, a punta de navaja o cuchillo, decoraron numerosos objetos: platos, morteros, escudillas, cayadas, etc... con motivos religiosos, animalísticos, simbólicos, etc. que hoy en día aún realizan tallistas de estas piezas. El carácter eminentemente utilitario de esta artesanía se tradujo en la confección de muebles de formas sencillas, como bancos, lavabos, escaños, arcas, baúles, etc. Juan Carlos Vicente Castañares Ángel Jiménez Serrano Pedro M. Calero Sánchez

 

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Juan Carlos Vicente Castañares Juan Carlos es natural de Guijo de Santa Bárbara, bella localidad de montaña, habitual parada en la Ruta de Carlos V, conocida por su hermosa arquitectura popular y por sus bellos paisajes, además de por sus deliciosos licores y confituras. En este contexto aprendió, siendo niño, el oficio de la talla en madera, para más tarde formarse con distintos maestros en Talavera de la Reina, Sevilla, Valencia, Madrid y Bilbao, aprendiendo los secretos de la talla y confección de muebles de estilo, así como en la restauración de retablos y muebles antiguos. Actualmente combina trabajos tanto de restauración como de creación propia. Entre sus piezas más conocidas, además de cunas y camas renacentistas, arcas y arcones, destacan los joyeros, realizados con gubias en maderas diversas (castaño, roble americano, caoba, nogal...). El más famoso es el encargado por S.S.M.M. la Reina Sofía, que conoció la obra de este singular tallista en la Expo'92 de Sevilla. Reconocido internacionalmente, este artesano de la talla en madera ha estado presente en numerosas exposiciones, dentro y fuera de nuestro país, destacando las de Sevilla-Expo´92, Feria de Artesanía de Estambul (Turquía), Feval (Don Benito-Badajoz), Fitur (Madrid), Fibes (Sevilla), Fehispor (Badajoz), L'ArtiGliano in Fiera (Milán-Italia), Fia (Lisboa-Portugal) , entre otras. Angel Jiménez Serrano Ángel nació y creció en Villanueva de la Vera, muy cerca de la Sierra de Gredos donde, desde muy pequeño, aprendió al lado de su abuelo los conceptos básicos del oficio de la talla en madera. Con una navaja barbera y una legra talló sus primeras cucharas de madera, cucharones, morteros y rabeles. Objetos ahora considerados de decoración, pero fundamentales y muy apreciados para la cabaña ganadera de aquellos tiempos. Hoy por hoy, Ángel es uno de los pocos artesanos de la comarca que todavía fabrica rabeles y, gracias a su labor, este instrumento musical, lejos de desaparecer, está siendo impulsado por jóvenes folkloristas veratos. Pasados los años conoció a un maestro tallista que le adentró en los secretos de la talla con gubias, y esta época fue fundamental en su desarrollo artístico y profesional. Desde entonces se ha centrado en la talla y restauración de arcones, fundamentalmente, aunque en estos momentos puede realizar cualquier tipo de talla en madera por encargo. Pedro M. Calero Sánchez Pedro María nació en Castro Urdiales (Cantabria), aunque reside en Garganta La Olla desde 1972. Fue en este bello pueblo, declarado de Interés Histórico-Artístico y muy cercano al Monasterio-Palacio de Yuste, donde se adentró en el oficio de la talla en madera, inspirandose en los muchos motivos que en él aún perviven, no sólo en las muestras de arquitectura popular que se conservan, sino en el mobiliario y objetos que se pueden encontrar en muchas de las casas garganteñas. A partir de diversas maderas, fundamentalmente de haya, de pino y de castaño, elabora arcones, espejos, joyeros, murales de bajo relieve, etc. Después de plantear a lápiz y a pulso el motivo a tallar, sobre las planchas de madera ya cortadas, realiza la talla con gubias, para después tratar la pieza con diferente barnices, dandoles así el acabado final. Aunque es uno de los tallistas veratos más jóvenes, Pedro María se nos presenta como uno de los artesanos más prometedores en este viejo oficio, continuando así con la herencia de aquellos pastores que, a base de navaja, dieron lugar a la talla, que después se introdujo en la fabricación de muebles y enseres de madera.

 

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Zapatería Artesana El cuero ha tenido una escasa representación en La Vera, aunque contó con los famosos "pieleros", que recogían todo tipo de pieles de animales de caza y domésticos para curtir y exportar. Su utilización estuvo vinculada a las necesidades del talabartero o guarnicionero que confeccionaba zahones, chalecos y zapatos para ganaderos y mayorales. Diversos temas como estrellas, círculos, hojas y formas fantasiosas, trabajos moriscos de recortado, mosaico y pespuntado con piel y seda de colores adornan muchas de esas piezas citadas. Pero quizá sea la utilización para la confección del calzado y complementos bordados donde el cuero ha adquirido y aún mantiene más vigencia y tradicional uso. Aunque la revolución industrial del calzado desbancó la tarea artesanal del zapatero, que controlaba la confección del calzado, de principio a fin, aún quedan en nuestra comarca honrosos ejemplos de esta singular artesanía.
Artesano Zapatero Sánchez Teodoro Sánchez realiza en su taller de Jaraíz de la Vera zapatos bordados, que son ya un símbolo, no sólo de La Vera, sino de Extremadura, habiendo expuesto sus creaciones por toda España, Francia, Alemania, Portugal o Australia. Así mismo su obra puede verse de forma permanente en el Museo Vostell, de Malpartida de Cáceres. Teodoro, cuarta generación de la dinastía de los Sánchez, aprendió de su padre el oficio de zapatero, a finales de los años cuarenta. Hoy en día, sus manos y las de su mujer, que le ayuda con el "aparado" y "guarnecido" de las piezas (normalmente de terciopelo en el exterior y de piel de cabra o cordero para el forro), se fusionan para realizar, al más puro estilo artesanal, zapatos de muy diversos estilos, como el inglés o enterizo, el salón, el Luis XV, el Goyesco, los repujados en piel o el modelo Angelito, modelo exclusivo de la familia, que recogió de su abuelo y perfeccionó. Él mismo traza los patrones y realiza las escalas para los distintos tamaños de pie, además de diseñar los motivos, cortar y aparar o unir las piezas, para posteriormente montar sobre la horma el zapato y poner la suela y el tacón, dando así el acabado final a sus creaciones que son, hoy por hoy, una joya viva de la artesanía verata.

 

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Instrumentos Musicales Muy relacionada con la madera y el cuero, la instrumentación o elaboración de instrumentos musicales ha sido muy importante en la comarca de La Vera en épocas pasadas, y aún hoy en día. Los instrumentos musicales, imprescindibles para el acompañamiento de la voz, y como medio interpretativo individual, se han realizado de forma artesanal desde hace varios siglos en La Vera. El Rabel, la vihuela, la pandereta, el tambor, la flauta, los hierros o la zambomba, junto a otros instrumentos de acompañamiento menores (almirez, castañuelas, botella, pizarras, calderos, etc.), son algunos ejemplos que, aún en uso, forman parte de la cultura musical de La Vera. No han existido artesanos dedicados exclusivamente a la confección de instrumentos concretos, sino pastores, campesinos, herreros o personas con otra ocupación que, siendo aficionados a la música, se han encargado de realizarlos en sus momentos de ocio. El tambor y la flauta han sido los instrumentos que han persistido tradicionalmente y aún podemos contemplar y escuchar en la mayoría de las fiestas populares veratas.
Pedro Garrido Sánchez Pedro es natural de Gargüera, el pueblo más Occidental de la comarca, pueblo además muy conocido por su cabaña ganadera y sus excelentes vinos de pitarra, donde, con tan sólo 7 años, ya ayudaba a su abuelo en las labores de pastoreo, llevando las cabras de un lado a otro de la sierra, y en este contexto es donde aprendió a fabricar pequeñas flautas de caña y "saugo", un arbusto de madera muy blanda, para imitar así a los tamborileros de la época, que tocaban en su pueblo por la fiesta de San Blas. Tras quince años de emigración obligada al norte de España, donde desarrolló, entre otros, el oficio de carpintero, regresa a Extremadura en los años 80, e inicia de nuevo sus trabajos como artesano aplicando los conocimientos adquiridos, realizando esta vez flautas a partir de maderas más resistentes (de encina, de fresno, de madroñera, de castaño, de cerezo, de rosal..., entre otros), pero sobre todo de olivo, material este más resistente y con mejor sonoridad, muy abundante en su entorno natural, flautas que remata con embocaduras y arandelas de cuerno de cabra, adornandolas con motivos tallados a base de navaja y gubia. En cuanto a sus tamboriles, los realiza a base de tablé, de pieles de cabra, de aros de criba de manos y de cuerdas de esparto. Por todo ello su labor fue reconocida cuando obtuvo el Primer Premio del Martes Mayor de Plasencia, en el año 1990, revalorizandose así su oficio, no sólo como artesano, sino como músico tradicional.

 

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Forja La artesanía de los metales es una de las industrias más antiguas que ha desarrollado la humanidad, desde las Edades del cobre, del bronce, y del hierro hasta la reciente industria del acero, legándonos tanto las técnicas de martillo y fundición, como numerosos instrumentos de muy diverso uso. Las excavaciones arqueológicas de Villanueva de la Vera, donde se ha encontrado numeroso material tartesio (siglos VIII y VII a. C.), nos han legado múltiples vestigios de la artesanía de los metales que realizaban los antiguos pobladores de La Vera. Por otro lado, el uso de la hojalata, material poco costoso, moldeable y del que se obtienen brillantes resultados, tanto en piezas decorativas como en piezas de utilización doméstica, ha llegado hasta nuestros días a través de numerosas obras de latoneros antiguos y algunos artesanos que actualmente trabajan este material para la producción de artesanía decorativa.
Luis Roberto Iglesias Luis Roberto, natural de Cuacos de Yuste, trabaja la forja artesanal desde el año 1992. Sus piezas, realizadas en frío, son trabajadas a partir de planchas de chapa de 1'2 mm. Una vez cortadas a tijera, son cinceladas, moldeadas y embutidas a mano, martilleandolas, para después remacharlas a presión. Finalmente, las pinta utilizando diversos tintes y barnices. Una característica de su estilo personal es la combinación de la chapa, materia prima base, con piedras y maderas talladas, materiales que unas veces le sirven de peana, y otras veces de meros enlaces entre las piezas. El resultado de su trabajo son piezas útiles y decorativas, como murales, esculturas, carteles, mobiliario, etc., que han podido contemplarse en numerosas exposiciones y ferias, no sólo de Extremadura, sino también de Cataluña, Andalucía y País Vasco, además de haber expuesto su obra en muestras realizadas en Francia y Portugal. Así mismo, este artesano de la forja ha obtenido varios premios entre los que destacan el segundo Premio de "Guadarte-97), muestra realizada en el Parador Nacional de Guadalupe, y el Primer Premio del "Martes Mayor", de Plasencia, obtenido de forma consecutiva en los años 1998 y 1999.

 

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 Artesanía Textil La artesanía textil en La Vera es rica y variada. El cultivo del lino y la morera, con la explotación del gusano de seda, gozaron de una gran estima en épocas anteriores, tanto por su calidad como por su finura, enviandose a fábricas de Toledo, Sevilla, Granada, etc. Estas materias primas, junto con la lana que se hilaba con el huso, fueron básicas para la confección del vestido y las artesanías de los encajes de bolillos, ganchillos bordados, telares y otros. La imagen de las hilanderas, hilando lino, sentadas a las puertas de sus casas, con su rueca, era característica entre los siglos XVI y XIX, en la Comarca de La Vera. Actualmente, mujeres bordadoras, provistas de aguja de diversas categorías, al sol de la tarde en invierno o a la sombra fresca en verano, aún pueden contemplarse por cualquiera de nuestros pueblos. La Vera, como toda la Provincia de Cáceres, es la zona más rica de España en variedad de bordados y de piezas a las que se aplican. Bordados Extremeños Artesanía Rosa Mari Ana Martín
Bordados Extremeños María Vicenta Nevado practica la artesanía del bordado y confección desde los 14 años de edad. Actualmente, elabora y vende en su Tienda Taller de Jaraíz de la Vera trajes regionales, mantelerías, sábanas, colchas, toallas..., artículos todos ellos cuya calidad hace que, incluso, artífices de zapatos regionales confíen en ella para sus diseños y bordados. Ya sea confeccionando jubones con adornos, refajos, pañuelos o mantones, propios del traje típico femenino verato de fiesta, o bien confeccionando camisas bordadas, chaquetas, pantalones altos de talla o chalecos, propios del traje masculino verato. Esta bordadora jaraiceña consigue recuperar con sus creaciones la indumentaria más tradicional de La Vera, perpetuando así una manera de confeccionar y de vestir que sin duda desaparecería, si no fuera por el trabajo de esta excelente bordadora. En este caso, gracias a los bordados de María Vicenta, que unen destreza y sensibilidad, la artesanía se hace arte.
Artesanía Rosa Mari Rosa María, natural de Jaraíz de La Vera, desarrolla sus labores de bordado y sus trajes regionales desde 1985. Actualmente trabaja en su taller de Navalmoral de la Mata, donde realiza toda clase de mantelerías, colchas, cojines, toallas, bolsas de pan, faldillas, etc., además de refajos, picados, bordados, estampados, mandiles, pololos, enaguas, medias, jubones, calzones y chalecos propios del traje típico extremeño y del traje típico verato en particular. A partir de telas de distintas calidades (como paño, fieltro, tergal, lino, loneta, terciopelo, etc.), que coloca sobre un acerico, trabaja sus labores a mano, con la ayuda de una aguja, alfileres y dedal, inspirándose en la tradición popular para elaborar sus creaciones. Sus labores se caracterizan por su originalidad y buen acabado, fiel a la hechura de la indumentaria tradicional, lo que le ha permitido mostrar su obra tanto dentro como fuera de Extremadura, habiendose podido contemplar sus creaciones en exposiciones realizadas en Barcelona, Zaragoza, Getafe, Alcobendas y Sevilla (Pabellón de Extremadura-Expo 92) así como en las Casas de Extremadura de Aluche y Torrejón de Ardoz.
Ana Martín Ana realiza todo tipo de trabajos en telar de bajo lizo en su taller de Villanueva de la Vera desde 1981. El telar de bajo lizo, muy arraigado en la tradición de la artesanía textil extremeña, es un instrumento realizado fundamentalmente en madera, a modo de mesa de trabajo, donde se disponen los materiales con los que se van a tejer las diferentes prendas; por un lado husos y pasadores y, por otro lado, fibras muy diversas, como el algodón, la lana, la seda, el lino o el yute (fibra natural originaria de la India). La tejedora comienza un "baile de movimientos acompasados con el que va dando forma a las distintas piezas que elabora. Así se utiliza una forma u otra de cruzar los hilos, se obtendrán muy diversas piezas, bien sean fulares, chales o faldas, bien sean alfombras, bolsos, murales o tapices. Vivos colores y distintos anudados dan el toque final a sus tejidos, que conservan a un tiempo naturalidad y tradición. Es precisamente a la labor que realiza Ana con su telar, de gran valor etnográfico tanto por los instrumentos como por las técnicas que utiliza, por lo que hoy podemos conservar esta importante tradición artesanal en La Vera.

 

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Miniaturas La magia de la Comarca de La Vera se ve ornamentada por la conservación de su arquitectura popular, caracterizada por sus construcciones de adobe, sus balconadas y portones de madera, sus plazas, picotas y calles empedradas recorridas por regatos de aguas puras. Cinco son los pueblos veratos declarados Conjunto Histórico-Artístico: Garganta La Olla, Pasarón de La Vera, Cuacos de Yuste, Valverde de La Vera y Villanueva de La Vera. Gracias a la confección artesanal de miniaturas, (actividad que surge con gran auge dentro de lo que se ha dado en llamar las "manualidades" y más concretamente dentro del modelismo) , en nuestra Comarca de La Vera se ha podido recopilar y conservar, etnográficamente hablando, fachadas antiguas típicas pertenecientes a muchos de nuestros pueblos, quedando así como recuerdos en miniatura de la arquitectura popular verata, sin duda todo un símbolo y un sello de nuestra identidad.
Pilar García Rodríguez Pilar García construye pequeñas reproducciones de fachadas de casas veratas, a caballo entre sus talleres de Arroyomolinos y Madrid, donde reside actualmente. Con la única pretensión de plasmar en sus miniaturas la riqueza de la arquitectura popular verata, esta artesana toma como referencia las casas típicas, algunas pertenecientes a sus antepasados, utilizando los mismos materiales de los que estaban hechas dichas fachadas originariamente. Entre estos materiales encontramos cemento blanco, piedra, madera, así como variados elementos decorativos como encajes, ganchillo, hierro, tejas, hojalata, clavos, tintes, pinturas y, en algún caso, ladrillos. Esta singular artesanía que Pilar realiza, tuvo su recompensa al obtener el Primer Premio del Concurso de Artesanía de la Junta Municipal de Usera, del Excmo. Ayuntamiento de Madrid, en el año 1997. Además expone sus miniaturas en numerosas localidades, tanto extremeñas como madrileñas. Por tanto, las miniaturas de Pilar tienen un gran valor, no sólo por lo laborioso de su construcción, sino por que, gracias a su trabajo de recopilación etnográfica, hoy podemos conservar en la memoria colectiva muchas de las casas que existieron en nuestra comarca, hoy ya desaparecidas.

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