ÁRBOLES MÁS MAJESTUOSOS

Encina la Terrona Encina la Marquesa
Roble del Acarreadero Tejos del Cerezal
Enebro de las Mestas Castaños del Temblar
Alcornoque de la Fresneda Castaño de Corbiche

   Debajo de cada árbol pasa la historia de un pueblo. Y mirando su tronco y sus ramas imaginamos el paso de los años (lluvias, tormentas, sequías, soles abrasadores, heladas,...), que en algunos casos son siglos. Dentro del afán por proteger y conservar para las generaciones futuras el valiosísimo e irrepetible patrimonio natural extremeño, la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, mediante el Decreto 36/2001 de 6 de marzo, ha decidido inventariar algunos de ellos para establecer una especial protección que asegure su continuidad.

 

   Según declara el Decreto, "los árboles objeto de la presente declaración son ejemplares sobradamente conocidos, todos tienen en común su avanzada edad y tamaño fuera de lo corriente, siendo muy valorados por la población donde se ubican". Estos criterios biométricos (edad, tamaño,...) junto a su importancia histórica, valor cultural, interés popular, o simplemente por su porte y belleza, justifican sobradamente una protección especial que los defienda de riesgos previsibles como rayos, ventarrones, incendios, plagas, enfermedades y todo tipo de atropellos de desaprensivos, con el objeto de asegurar su continuidad.

   En anteriores decretos se definía lo que era un árbol singular y se establecía un procedimiento por el que se podía solicitar dicha catalogación y los correspondientes beneficios. Tras un exhaustivo análisis, el Consejo Asesor de Medio Ambiente ha decidido la lista definitiva de árboles singulares de Extremadura, "en atención a sus valores biológicos y culturales especialmente representativos". De esta manera se establecen una serie de normas y actuaciones que tienen por finalidad contribuir a la conservación de estos árboles únicos.